Ideas

“¿Cómo se te ocurren estas cosas?”. Me pregunta Victoria en su último comentario. Pues… ya me gustaría a mí saberlo pero no tengo la menor idea.

Simplemente, surgen de… de algún sitio.


Surgen mientras paseo.


O mientras hago las tareas de la casa.


O mientras charlo con alguien.


O mientras leo.


Antes de dormirme, por ejemplo, es buen momento para cosechar ideas absurdas.

Es en esos momentos cuando la mente comienza a dejar de pensar racionalmente y las ideas pasan volando por la pantalla negra de los párpados como si fueran globos.


Y… ahí va un globito con una idea absurda…


… ¿Y si hubiera un mundo en un rayo de luna? ¿Cómo sería? Tan pequeño como una mota de polvo… Plateado, claro, eso es tan obvio... Sus habitantes, en lugar de hablar, tintinearían. Tendrían figuras estilizadas y elegantes. Y sería una civilización de lo más civilizado…


Y luego se va volando, dejando el paso a otra idea absurda, como…


… El gato que nunca sonríe. Claro que, si nos ponemos puristas ningún gato sonríe, pero… “El gato que nunca sonríe” es un buen título para un cuento infantil. Podría ser un gato triste, por ejemplo. Un gato triste que un día aprende a reír. O a sonreír… O, en lugar de triste, un gato muy serio y formal que aprende a hacer travesuras y a sonreír…


Y la idea, en su globo, se larga volando y deja el paso a otra. Ésta igual la “has robado” a una enana con imaginación. Algo como…


… Al Sol le gusta pintar. Es evidente que el Sol es un gran pintor, porque sin la luz solar los colores no existirían. Al Sol le gusta pintar y usa sus rayos como pinceles, lápices o tizas…


Y el globo se aleja lentamente mientras otro, con su idea absurda correspondiente, se aproxima…


… Unas ranas azul desteñido. Quizás unas ranas que destiñen. Unas ranas azules que destiñen. Se lanzan al agua y... ¡zas! Comienzan a perder el color. Menudo problema…


Ahí va el globo de las ranas… Por la derecha se acerca otro…


… Un jardín lleno de rosas. Rosas plateadas. Rosas que son lágrimas o lágrimas que son rosas o lágrimas que riegan las rosas…


Y se larga y detrás viene otra más…


… Encontrarse con uno mismo tiene que ser de lo más interesante. No en el futuro, ni en el pasado, sino ahora, en el presente… seguro que no me reconocería… ¿o sí?...


Y así van pasando idea tras idea, globo tras globo, absurdo tras absurdo…


… ¿Cómo sería ser un libro? ¿Qué piensa un libro que nunca ha sido leído?


Y más…


… ¿Existen las “brujas madrinas”?....


… El niño de la peonza amarilla… Esto también es un buen título… para algo…


Una princesa que no quiere ser princesa… Un hada jovencita que quiere romper la tradición familiar y estudiar para bruja… o viceversa… La historia de un hada malcriada…


Y así una tras otra, hasta que una se queda y se convierte en…. Algo…


No sé de dónde saco estas cosas… pero ahí están…



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