jueves, 28 de mayo de 2026

Insomnio


Eran las cuatro de la madrugada y como el insomnio había decidido que aquella noche no dormiría, decidió levantarse.

Al pasar por el salón, miró por la ventana. Todo estaba a oscuras. ¿Un apagón? Imposible, la luz del pasillo funcionaba.

Al acercarse quedó boquiabierta. No había calle, ni cielo... nada, excepto unas figuras que desenrollaban el asfalto, alzaban fachadas, instalaban nubes y arrastraban una esfera amarilla.

Uno de los operarios se percató de su presencia tras el cristal y se acercó agitando los brazos con enfado. 

—¡Señora, haga el favor de bajar la persiana! —gritó, señalando su reloj de muñeca—. Vamos con retraso y si sigue mirando, no tendremos listo el martes a tiempo.






jueves, 16 de abril de 2026

Ni trono ni leches

 

Había sido un día largo y agotador, lo último que deseaba Hera al llegar a casa eran más problemas. 

Y menos aquel: un enorme trono de oro y marfil que, arrinconando su cómodo sofá y su fabulosa smarttv, ocupaba el centro de su salita. Sobre el asiento dos pavos reales se disputaban una nota. 

Recuperada de la sorpresa, Hera se aproximó y les arrancó el papel del pico. Sin leerla, la arrugó y la tiró. Luego recogió las bolsas que había dejado caer y, dirigiéndose a la cocina, dijo:

—Ni trono, ni ambrosía, ni leches, no voy a volver. Más vale que esto no esté cuando salga de la cocina, hoy ponen mi serie favorita y ese trasto me tapa la pantalla.


jueves, 5 de febrero de 2026

Memoria de barro

 


La grieta se formó ante sus antenas y la pequeña hormiga se detuvo. Sus compañeras, que pasaron antes de que apareciera aquella hendidura, siguieron avanzando. Ella, tras meditarlo, decidió rodearla, pero la falla seguía y seguía y, temiendo perder el rastro de sus amigas, prefirió regresar al punto de partida. La hormiga pensó que, quizás, no fuera tan complicado cruzarla, pero no acababa de decidirse. El tiempo pasaba, la carga que llevaba a cuestas comenzaba a pesarle, el hambre y la sed apretaban, pero ella seguía allí paralizada por el miedo. Entonces una sombra pareció llegar desde ningún sitio y un enorme zapato cayó sobre ella, acabando con su vida y su indecisión.


viernes, 23 de enero de 2026

Detrás de las montañas

 

—No entiendo por qué sigues poniendo esa figura destartalada en el Belén, es tan gris y fea que desluce el resto. El hombre acaricia la vieja figurilla y, sonriendo con nostalgia, avanza para colocarla en su lugar de siempre, escondida en un rincón, tras las montañas de corcho, siguiendo el mismo camino que los orgullosos Reyes Magos, pero bastante alejado de ellos. —Esta estatuilla representa a Artabán, el rey que nunca llegó porque se entretuvo en el camino ayudando a los desfavorecidos. No tiene regalos porque todo lo dio, y nadie lo recuerda porque nunca logró llegar. Era el favorito de mi padre y, desde que supe de su historia, me parece la figura más bella de todo el Nacimiento.


viernes, 16 de enero de 2026

Menú del día

 

Cada día se acercaba al mismo restaurante y se paraba frente a la pizarra donde aparecían las diferentes opciones del menú del día: dos primeros, dos segundos, postre, pan y bebida. 

Tras estudiarla durante un rato, entraba al local, buscaba su mesa de siempre, se sentaba, colocaba la servilleta sobre sus piernas y sacaba de la mochila lo que ese día hubiera conseguido para comer.

Aquel pequeño ritual era lo único que le permitía fingir que el mundo no había llegado a su fin y evadirse, por un instante, de su solitaria realidad.



martes, 23 de diciembre de 2025

Cálido abrazo

 



El frío apuñalaba sin piedad al soldado que, perdido en la ventisca, intentaba encontrar a sus compañeros. Tras varias horas de caminata se derrumbó, agotado, en una pequeña oquedad, buscando protección y un calor imposible.

Allí, tumbado, con el viento helado mordiendo su cuerpo, la somnolencia comenzó a atacar y soñó...

Soñó con abrigos, bufandas, guantes y, especialmente, con su parka preferida de niño, cálida y suave como un abrazo.

Entre sueños vio a alguien aproximarse, encapuchado, con una parka como la de su niñez. Venían a salvarlo, pensó.

Entonces la figura se arrodilló ante él y vio la realidad.

La Parca, con suavidad, lo envolvió en su parka y, parca en palabras, se lo llevó en silencio.



viernes, 19 de diciembre de 2025

Viajero anónimo

 



La Parca se puso la parka, 

cansada de túnicas viejas, 

y de arrastrar sudarios

por calles nevadas

y húmedas callejas.

Subió la cremallera hasta el mentón de hueso, 

se encajó la capucha de pelo sintético, 

y guardó la guadaña plegable 

en el bolsillo secreto.

Ahora viaja en el metro, 

un viajero más con frío, 

inmerso en el barullo humano,

sintiendo sus sueños y miedos,

buscando el calor de un cuerpo cercano,

fingiendo que tiene una vida,

que los seres mortales son sus hermanos

y siguiendo en silencio

a su próxima víctima.





Insomnio

Eran las cuatro de la madrugada y como el insomnio había decidido que aquella noche no dormiría, decidió levantarse. Al pasar por el salón, ...