viernes, 28 de febrero de 2025

 


Mi madre tenía una figura de San Pancracio con su correspondiente ramita de perejil mustia y, la mayor parte del tiempo, castigado de espaldas. Como todas las madres y abuelas jugadoras de loterías, ciegos, quinielas y demás, vivía con la esperanza de ganar unas perrillas no para ser rica, no, tan sólo lo justo para vivir con más tranquilidad. San Pancracio cumplía a veces, pocas y muy poca cantidad. A pesar de todo, ella no perdió nunca la fe en el santo.

Mi madre ya no está. 


La última vez que lo vi, San Pancracio seguía castigado, sin perejil y cubierto de polvo. Decidí limpiarlo y girarlo, no merecía el castigo. San Pancracio, al menos, le había regalado ilusión.





viernes, 21 de febrero de 2025

Compras


Amelia se sentó frente al ordenador dispuesta a aprovechar al máximo las ofertas de aquel Black Friday: un móvil para Juan, una consola para Maite, un ereader para Pablito, maquillaje para la abuela y un buen reloj para el abuelo. Para ella, unos pendientes preciosos.
Pasó la tarde eligiendo todo con sumo cuidado y añadiéndolo luego a la cesta.
Cuando acabó fue al carrito para comprobar el pedido y pasó un rato contemplando y verificando. Al finalizar, se quedó contemplando la pantalla unos segundo y después, con un enorme suspiro, eliminó todo el pedido y cerró la página.
―El próximo año ―pensó―. El próximo año seguro que nos irá mejor.
Luego volvió a buscar ofertas de trabajo.


 


viernes, 13 de diciembre de 2024

Factura

 


—¡Que te lleven los demonios! — gritó, frustrada, con toda la fuerza de sus pulmones. Y los demonios aparecieron, cogieron a su marido y se lo llevaron.

Sorprendida y aturdida, tardó un poco en percatarse de que, en el sillón donde había estado su esposo, reposaba la siguiente factura:

Emitido por: Custodio de los Pactos Eternos

Fecha: Ciclo de la Luna de Sangre, Año 666 de la Era Abisal

Cliente: Almudena Gómez.

Registro alma: 13-HELL-666

Servicios prestados:

- Desaparición instantánea de cónyuge por un importe de 50 años de servicios infernales rebajados un 50% por entregar el alma del desaparecido.

A  pagar tras la muerte del cliente.

Interés por incumplimiento: 100% agonía compuesto anualmente.

Firma del cliente:

__________________________________

Sello de sangr

jueves, 5 de diciembre de 2024

¿Quieres ver algo realmente terrorífico?



—Menudo rollo de peli —comenta Javier bostezando.
—Ya te digo —concuerda Lucas llevándose a la boca un puñado de palomitas.
Durante unos minutos intentan concentrarse en la película con escaso éxito.
—Oye —dice Javier con voz impostada—, ¿quieres ver algo realmente terrorífico?
Javier se vuelve hacia él con rostro pensativo:
—No —responde, volviendo su vista al televisor—, esa peli ya la he visto y no acaba bien.
El horrendo monstruo que había comenzado a surgir tras el sofá, mira, confundido a Javier quien se encoge de hombros y murmura:
—Las reglas son las reglas.
Y el aterrador ser, con un suspiro cavernoso, vuelve a desaparecer en las sombras.

 

jueves, 21 de noviembre de 2024

OFRENDA

 

El anciano arrastró su viejo cuerpo al interior del templo, llevaba en sus manos artítricas un pequeño cesto con fruta y pan, su ofrenda diaria para el dios. La depositó con cuidado a los pies de la enorme escultura, se inclinó ante ella con dificultad y se dirigió, como cada día al dios para rogarle que le concediera la muerte. Tras más de cuatrocientos años, su único deseo era el descanso que el dios no le permitía.
El dios lo miraba con conmiseración, pero no la suficiente como para permitir morir al único creyente que le quedaba en el mundo. Al contrario que el viejo, él no quería morir.
El viejo se retiró afligido.
Al día siguiente traería otra ofrenda.



miércoles, 20 de noviembre de 2024

Espejo

 

Me miro desde el espejo, me sonrío e, incluso, me guiño un ojo. Me señalo y, moviendo el dedo, me pido que me acerque. Frunzo el ceño porque no obedezco, golpeo el cristal y comienza a romperse. Me oigo gruñir. 

Sólo cuando estoy a punto de salir, el terror puede más que mi fascinación y comienzo a correr desesperado para huir de mi imagen y la muerte.





jueves, 31 de octubre de 2024

Ayuda

 


Era muy pequeño y estaba solo. Llorando y llamando a su madre. Estaba solo, perdido y triste en medio del cementerio. Nadie puede ver eso y pasar de largo como si nada. Así que me detuve, le sonreí y le hablé para intentar calmarle. Él, poco a poco, dejó de llorar y me devolvió una sonrisa tímida y cauta. Extendí mi mano hacia él y él la tomó, ya sin miedo ni lágrimas. No podía dejarlo allí, tan solo y perdido, así que me lo llevé hasta mi tumba y ahora duerme junto a mí para siempre.




  Mi madre tenía una figura de San Pancracio con su correspondiente ramita de perejil mustia y, la mayor parte del tiempo, castigado de espa...