... Y la vida continúa



La Princesa de las Mejillas de Manzana, sabe a nata y huele a menta.


La Princesa de las Mejillas de Manzana tiene un dedo mágico con el que consigue retener en su cuaderno a las letras aventureras que prefieren largarse a la pizarra.


La Princesa de las Mejillas de Manzana es presumida, presumida, presumida y, además, presumida.


La Princesa de las Mejillas de Manzana hace como un mes que tiene un diente flojo que no se anima a caerse y mira que ella le pide que se caiga que ya tiene ganas de que venga el Ratoncito Pérez (por cierto, si alguien sabe el motivo por el cual dicho roedor se dedica a coleccionar dientes ruego se lo expliquen a la susodicha princesa porque yo no tengo ni idea del por qué de tan extravagante afición).


La Princesa de las Mejillas de Manzana es una cotilla que me cuenta todas los “romances” colegiales; eso sí, siempre son secretos “chica a chica” y debo prometer solemnemente no contarlos a nadie, jamás.


Tiene nueve Barbies, una Bratz, varias muñecas de trapo, tres muñecos bebés, incontables peluches…


Sus libros favoritos son los de la colección Mis cuentos de Winnie y de entre todos el que más veces he de leerle es Conejo está de mal humor.


Es amiga de hadas, princesas y del duende Pinki.


La Princesa de las Mejillas de Manzana me preguntó no hace mucho “¿Cómo sabemos que hemos cambiado de día si son todos iguales?”… y yo aún no he podido responderle… ejem…



Sabe perfectamente lo que es una pregunta retórica y lee ya estupendamente.

La Princesa tiene una amiga, muy amiga, tan amiga que, en cuanto se ven, se toman de la mano y así salen y entran del cole pero ha tenido que “hablar muy seriamente con ella porque, a veces, es muy pesada y a ella (a la Princesa) le gusta estar tranquila de vez en cuando”.


La Princesa de las Mejillas de manzana es presumida, presumida, presumida y, además, presumida… Sí, ya sé que he dicho esto pero es que es muy presumida; tan presumida, tan presumida que cómo tenga un espejo cerca tiene que mirarse en él, posando como si fuera una modelo.


Le gusta bailar y cantar, y cantar y bailar.


Hay días en que quiere ser doctora, algunos menos ama de casa, en algunas ocasiones secretaria y otros muchos, artista. Y, a veces, una combinación de varios a la vez.


Mi Princesa de las Mejillas de manzana, cumple hoy, exactamente a las 13:05, seis hermosos años.



Está bien que la vida continúe.



Feliz Cumpleaños, Princesa…





P.S.: Gracias a todos por estar ahí. Enseguida intento ponerme al día. Es mejor seguir con la vida que detenerlo todo.







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