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NAVIDAD



La Navidad llegó de golpe, por sorpresa. Y no es que no hubiera habido avisos. Por supuesto que los hubo. Como siempre. Muchos y muy claros. Por todos lados. Pero tenía la mente en otras cosas y no se dio cuenta de que llegaba hasta que la tuvo encima con sus luces, sus árboles, sus nacimientos, sus villancicos y sus dulces.
Asustado,  intentó  llegar hasta los refugios donde la población más previsora que él, se escondía durante aquellos horripilantes días navideños.  
Pero ya era demasiado tarde.
Una vez se encendía la primera luz del primer árbol ya no había marcha atrás, el sistema de protección se ponía en marcha, la gente acudía rápida y ordenadamente a los refugios subterráneos que, una vez cerrado, no se volvían a abrir hasta que la última nota del último villancico dejara de vibrar en el aire.

A pesar de eso él corrió, corrió tan rápido como se lo permitían sus piernas y sus pulmones, aún sabiendo que era tarde, corrió, con las luces de colores reflejándose en sus pupilas y los villancicos resonando en sus oídos. Y cuando llegó a la puerta de los refugios golpeó y gritó hasta quedarse sin voz.
Por supuesto, nadie abrió.
Nadie podía abrir, ni aunque lo hubieran podido oír tras aquellas gruesas puertas.
Finalmente, agotado, se rindió a la evidencia de su inminente fin.
Lo mejor sería rendirse. La lucha ya no tenía sentido.
Lentamente regresó a la ciudad dejándose envolver lentamente por el ambiente navideño. Al cabo de unos instantes se descubrió tarareando Jingle Bell. Después de varios minutos las luces parpadeantes lo tenían felizmente hipnotizado. Al cabo de una hora salivaba ante la idea de comer polvorones, turrones y otras delicias. Al llegar la tarde, ya se encontraba totalmente imbuido de espíritu navideño y corría de acá para allá, con los brazos llenos de regalos, convertido, al igual que otros antes que él, en un lamentable zombi navideño.

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Jugando con la Ñ (Trabalenguas Infantiles... o algo así)

Vania, la araña
¡Menuda maraña
la tela que trama
Vania la araña!
La pobre araña
hoy tiene migraña
no puede ni pensar
por eso enmaraña su tela de araña
y no la sabe desenmarañar.
¡Menuda maraña
la tela que trama
Vania la araña!
La araña, con saña,
deshace su tela
mientras se queja y se duele
de la migraña
que enmaraña su tela de araña.
¡Menuda maraña
la tela que trama

Trabalenguas (intento de...)

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Trae el trasgo el trigo a través del trigal,y un troll traicionero le roba el cereal.El trasgo travieso trota tras el trolly trota que te trota, trepa que trepó,trata de atraparlo pero se escapó.Traía el trasgo el trigo a través del trigalpero el troll traicionero le robó el cereal.


Lula, la lechuza, ulula en el álamoy allá, en el llano, aulla el alano.Lula, la lechuza, aletea,…

Micros

Composición
—¡Pum!
Sangre y sesos pintan la pared de rojo y gris.
—¡Plaf!
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—¡Crac!
Un cuello se rompe.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Zas!
Un cuchillo atraviesa un corazón.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Agh!
El veneno hace efecto.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Perfecto! ¡Esto va genial! —dice el asesino mientras descarga una espada sobre un cuello desnudo.
—¡Zzzing!
Sangre goteando.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
Cada sonido es registrado en la grabadora que lleva consigo.
Registrado y revisado, para luego ser unidos en una sarta ininterrumpida.
¡Pum! ¡Plaf! ¡Crac! ¡Plaf! ¡Zas! ¡Plaf! ¡Agh! ¡Plaf! ¡Zzzing! ¡Plaf!
—¡Maravilloso! ¡Lo estáis haciendo genial! ¡Todos! —murmura el asesino mientras continúa con su macabra tarea— ¡Mi Oda a la Muerte será una obra maestra!

Miedo
— Cricrí... Cricrí... Cricrí...
En la calurosa noche veraniega, sólo se oye el cantar del grillo.
—Cricrí... Cricrí... Cricrí...
Silencio durante un momento y de nuevo:
—Cricrí... Cricrí... Cricrí...
En la casa vacacional, los inquilinos mal duermen con las ve…