domingo, 3 de enero de 2010

Primera plana


Arnoldo se sentía esa mañana redondamente satisfecho y orondamente feliz. No era para menos ya que, por fin, por fin, por fin, había logrado el sueño de toda su vida. Tras mucho intentarlo, Arnoldo, al fin, había logrado salir en la primera página del periódico. Y su imagen abría todos los noticiarios del país.


No había sido fácil, nada, nada, nada fácil y no lo había logrado exactamente como él hubiera deseado pero ya se sabe que a la ocasión la pintan calva y hay que agarrarla en cuanto la ves pasar a tu lado, aunque sea de una oreja.


Y eso fue lo que Arnoldo hizo. Aprovechar la oportunidad. En cuanto vio a aquel tipo entrar en el banco supo lo que iba a hacer y a quien iba a tomar como rehén: a él. No podía resistirse a la llamada de la fama. Arnoldo no servía para atracador, tampoco servía para héroe pero como víctima, ah, como víctima era ideal. Y eso fue. Víctima. Rehén. Sacrificio en el altar de la violencia y la fama.


Y ahí tenía su recompensa. En la primera página de los diarios y abriendo todos los noticiarios. Arnoldo se sentía total, completa y absolutamente orondo y ufano. Ya tenía un lugar en la pequeña historia cotidiana. Había logrado sus minutos de fama. Su nombre, hoy, era conocido y citado en todos los rincones del país.

Ah, sí, no se podía estar más orgulloso y complacido de lo que Arnoldo se sentía esa mañana y, a cambio, sólo había tenido que pagar el pequeño precio de su vida. ¿Y qué es eso al lado de la notoriedad y la popularidad?







Feliz Año 2010... ya, ya, llego con algo de retraso pero más vale tarde que nunca... ¿no? :D