sábado, 4 de abril de 2009

Regalo de aniversario

En nueve años caben tantas cosas...


En nueve años caben, entre otras cosas, varias centenas de besos y otras tantas caricias. Caben, también, kilos de “te quiero”, “te amo”, “te necesito” y “te deseo” y, en algún momento, incluso varios “te añoro”, “te extraño”, “vuelve pronto”, “no tardes”...


En nueve años caben esperanzas, ilusiones, futuros que se hacen presentes, presentes que se vuelven pasados, anhelos, desilusiones, alegrías, penas, frustraciones, discusiones, reconciliaciones, abrazos, reencuentros, cálculos, planes, risas, alguna lágrima, sueños, charlas e, incluso, algún grito. En nueve años caben horas de confortables silencios, kilómetros de paseos, ríos de palabras y cientos de miradas que hablan.


En nueve años caben un estresante cambio de ciudad -yo-, una mudanza -de momento-, dos embarazos, la pena de un aborto -espontáneo- y la alegría de un nacimiento, muchas noches sin dormir, aprender a ser padres, las lágrimas por un abuelo, el comienzo de una carrera -el “husband”-, los nervios del primer día de cole de una hija, el exitoso final de una carrera -ingeniero técnico en informática-, las lágrimas por un padre... Y alguna cosa más que alargaría mucho esta enumeración.


En nueve años caben nueve primaveras con sus nueve veranos, sus nueve otoños y otros tantos inviernos de camino compartido. Caben nueve cumpleaños con sus nueve ramos de flores, nueve Nocheviejas con sus nueve besos. En nueve años caben, exactamente, nueve aniversarios ni uno más ni uno menos.


En nueve años cabe una vida, corta, pero una vida. En nueve años hemos crecido en edad, en amor... quién sabe si en madurez.


En nueve años hemos pasado de las mariposas en el estómago al sosiego de lo cotidiano, del frenesí a la serenidad, del enamoramiento al amor de verdad.


En nueve años nos hemos descubierto el uno al otro -y hemos descubierto juntos- libros, películas, actores, autores, músicas, nuevos intereses... En nueve años nos hemos enseñado y hemos aprendido el uno del otro cientos de cosas.


En nueve años cabe un mar de felicidad, un enorme lago de amistad, un profundo pozo de compañerismo y un inagotable torrente de amor.


Sí, señor, en nueve años caben tantas, tantísimas cosas.


En nueve años cabe tanta, tantísima vida.


Imagina lo que puede caber en todos los años que quedan por venir...


P.S.: Ruego disculpen la cursilería pero es que una no celebra todos los días su "Aniversario de barro" (esto lo aprendí gracias a este post de Carmncitta :D).



True colors - Cindy Lauper