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¿Monstruos?




Vino Tinto

La culpa fue del vino, de aquel vino tan rojo, tan espeso, tan aromático.
La culpa, insisto, fue del vino, de aquel vino que tan generosamente se vertía.
La culpa, toda la culpa, fue del vino, de aquel vino cuya simple visión traía a mi mente sensuales recuerdos de cuerpos abandonados y pechos palpitantes.
La culpa, de verdad, fue del vino, de aquel vino rojo, espeso, aromático y cálido como la sangre, aquella sangre que yo llevaba meses sin probar a fuerza de dolorosa voluntad y que aquella noche, por culpa del vino, volví a saborear.




El Jardín

Plantas carnívoras, bellas y mortales... Como tú. Supongo que por eso te han resultado siempre tan fascinantes.
Plantas carnívoras, silenciosas, astutas, atrayendo a sus víctimas con engaños y falsas promesas... Exactamente igual que tú.
Plantas carnívoras, tan intrigantes, tan extraordinarias,  tan singulares... Como tú
Deseabas tanto tenerlas en tu jardín... ¿Cuánto tardaste en reunirlas? ¿Cuánto tiempo has dedicado a mimarlas?
Plantas carnívoras, pequeñas extensiones de ti misma, los únicos seres que has amado, los únicos seres a los que no has utilizado y destrozado.
Plantas carnívoras... Un jardín lleno de plantas carnívoras... ¿Qué mejor lugar para enterrar tu cuerpo?
Tu carne alimentará a los insectos y los insectos alimentarán a tus queridas plantas. Tu muerte les dará vida.
¿No es tremendamente poético?

 
Calor

La húmeda manta de calor la envolvía hasta dejarla prácticamente en estado letárgico.
Más que tumbarse, se había extendido sobre la cama, tratando de captar el menor soplo de frescor del ventilador que giraba sobre su cuerpo desnudo.
Las ventanas entornadas para resguardarse al máximo del ardiente sol.
Su mente le recordaba que debía levantarse para acudir al trabajo pero el resto de su organismo ponía mucho empeño en hacerse el sueco.
¡Bah!, ya saldría a trabajar más tarde.
A la noche.
Cuando el aire fuera más aire y menos melaza.
Después de todo era su propia jefa y nadie la podía obligar a sumergirse en aquella sopa caliente.
Aumentó la potencia del ventilador, lanzó una rápida y algo culpable mirada a su guadaña, que intentaba llamar su atención con brillantes guiños, y se dispuso a dormir una larga siesta.
Mientras durase esa maldita ola de calor la Muerte sólo saldría con la fresca.


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Jugando con la Ñ (Trabalenguas Infantiles... o algo así)

Vania, la araña
¡Menuda maraña
la tela que trama
Vania la araña!
La pobre araña
hoy tiene migraña
no puede ni pensar
por eso enmaraña su tela de araña
y no la sabe desenmarañar.
¡Menuda maraña
la tela que trama
Vania la araña!
La araña, con saña,
deshace su tela
mientras se queja y se duele
de la migraña
que enmaraña su tela de araña.
¡Menuda maraña
la tela que trama

Trabalenguas (intento de...)

En un comentario a mi post Amanecer me preguntó Rose (El Patio de mi Casa) : "¿Qué tal se te dan los trabalenguas? ¿Por qué no nos deleitas con alguno?". Bueno, pues yo no tenía ni idea de cómo se me daba eso de los trabalenguas pero me pareció una idea divertida y a ello me puse. Lo que ha salido aquí está. Si se me da bien o mal... se verá... Yo me he divertido haciéndolos, espero que ustedes se diviertan leyéndolos :)



Erre que erre, el burrero arreaba al burro cazurro,Arre que arre , arreaba el arriero al burro.Y arreando, correteando, carreteando y burreandosubían al monte arriero, carreta y burro.



Trae el trasgo el trigo a través del trigal,y un troll traicionero le roba el cereal.El trasgo travieso trota tras el trolly trota que te trota, trepa que trepó,trata de atraparlo pero se escapó.Traía el trasgo el trigo a través del trigalpero el troll traicionero le robó el cereal.


Lula, la lechuza, ulula en el álamoy allá, en el llano, aulla el alano.Lula, la lechuza, aletea,…

Micros

Composición
—¡Pum!
Sangre y sesos pintan la pared de rojo y gris.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Crac!
Un cuello se rompe.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Zas!
Un cuchillo atraviesa un corazón.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Agh!
El veneno hace efecto.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
—¡Perfecto! ¡Esto va genial! —dice el asesino mientras descarga una espada sobre un cuello desnudo.
—¡Zzzing!
Sangre goteando.
—¡Plaf!
Un cuerpo cae.
Cada sonido es registrado en la grabadora que lleva consigo.
Registrado y revisado, para luego ser unidos en una sarta ininterrumpida.
¡Pum! ¡Plaf! ¡Crac! ¡Plaf! ¡Zas! ¡Plaf! ¡Agh! ¡Plaf! ¡Zzzing! ¡Plaf!
—¡Maravilloso! ¡Lo estáis haciendo genial! ¡Todos! —murmura el asesino mientras continúa con su macabra tarea— ¡Mi Oda a la Muerte será una obra maestra!

Miedo
— Cricrí... Cricrí... Cricrí...
En la calurosa noche veraniega, sólo se oye el cantar del grillo.
—Cricrí... Cricrí... Cricrí...
Silencio durante un momento y de nuevo:
—Cricrí... Cricrí... Cricrí...
En la casa vacacional, los inquilinos mal duermen con las ve…