Lastima


Lástima, todo el mundo está convencido de que ella es la buena y yo la mala. Bien que se ha encargado de que así sea.


Da igual lo que yo pueda contar sobre ella. Nadie me creerá. Y lo entiendo. En serio que lo entiendo. Comprendo que resulta difícil creer que tras esos inocentes ojos azules y esa hermosa sonrisa se oculta un monstruo perverso y cruel. Comprendo que viendo esa imagen de pura bondad y de dulzura sin fin, nadie sea capaz de percibir la cara de la maldad.


Lástima que yo conozca la verdad y que tenga la memoria suficiente para recordar todo el mal que hizo. ¿Cómo olvidar el sufrimiento que causó? ¿Cómo olvidar los gritos de sus víctimas, el llanto de los niños, el olor de los campos en llamas? ¿Cómo olvidar el hambre, la tiranía, la muerte, el dolor que ella causó sin perder esa bella sonrisa?


Ya no queda nadie que lo recuerde. Sólo yo y yo, ya lo saben, soy la malvada. Bien que se ha encargado ella de cambiar las tornas. Ya sé que no me creen ¿por qué iban a hacerlo? Ella ya les ha convencido de mi maldad y de su bondad. Pero, a pesar de todo, quiero decirlo. Quizás haya alguien que, con el tiempo, llegue a creerme.


Ella es cruel, brutal, despiadada, inhumana, implacable, sanguinaria. Es gélida como el aliento del más crudo de los inviernos. Su sadismo no conoce límites. Sé que no me creen, lo sé, pero tengo que decirlo. No me creen, pero ya me creerán... cuando sea demasiado tarde, cuando el dolor se haya extendido por todo su reino.


Una vez intenté detenerla y si no hubiera sido por mis hermanas lo habría conseguido...


Una vez intenté detenerla y por eso la maldije con el sueño eterno.


Su príncipe, su pobre príncipe, el valiente príncipe que la despertó con un beso de amor -mis hermanas siempre han sido unas románticas- acabará sufriendo las penas del infierno. Su reino, su hermoso reino, se convertirá en el reino del horror. Ella reirá mientras el mundo sufre a sus pies.


Lo sé porque lo he visto. Ese será su futuro. Y nadie lo sabrá. Jamás. Porque, desde ahora y para siempre, ella será la dulce, la bondadosa, la hermosa Bella Durmiente y yo seré la malvada bruja que la condenó a dormir durante cien años.


Lástima.









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