jueves, 11 de junio de 2015

Trece años



Ayla cumple trece años y yo tengo que escribir un post para felicitarla porque lo que manda la tradición es que el día de su cumple hay post de mamá, comida en el McDonalds y tarta helada de chocolate y nata. Y es que Ayla, la cumpleañera, es así, muy de tradiciones: Eurovisión hay que verla sin falta, para Halloween tiene que haber sesión de películas de terror, para Navidad sesión de películas navideñas. Los viajes, de noche, que es como han sido siempre y, por supuesto, sin dormir y que no se te olvide la mochila de viaje. 

 Tradicional es, también, que nos traiga buenas notas y que yo no vaya a hablar con los profes sino que ellos se acerquen a mí cuando me ven para hablarme de lo contentos que están con ella, de lo bien que se porta, de lo inteligente que es, para decirme que les encantaría hacer fotocopias de ella y para preguntarme, así como esperanzados, si tiene hermanos... Pero no, se siente, Ayla es única... en todos los sentidos.


Ayla es, efectivamente, inteligente y mucho más divertida de lo que nadie que no la conozca puede sospechar. Es irónica y sarcástica... y llena de contradicciones. Lista pero perezosa a más no poder. Le gusta comprar pero le da pereza probarse. Le gustan los libros pero se le acumulan sin leer. Se compra pulseras, colgantes, anillos... y luego olvida usarlos...
Es introvertida y, por tanto, de pocos amigos aunque su número va aumentando porque no olvida a los que están lejos o a los que ya no ve.
Ha pasado de ser fan de Hannah Montana, a ser fan de One Direction y ahora está enamoradísima de Matt Smith.

 Es whovian (fan del Doctor Who)  hasta la médula, le gustan los libros de John Green, quiere pasarse al estilo pastel goth o al hippy o... bueno, a alguno. Sin duda alguna le gustaría ser una chica tumblr... sea eso lo que sea. Sigue a youtubers como Rubius, Rager Coffee o el Crítico de la nostalgia (sí, Ayla, sé que olvido muchos) y uno de sus sueños es ser ella misma una youtuber. En su vida ordenador y móvil son dos imprescindibles. Ah, y le encanta Starbucks...

Y... bueno...esta es, a grandes rasgos, la Ayla de trece años y este es el post cumpleañero de este año. Empecé cuando tenía cinco años y hoy, aunque parezca mentira, cumple trece preciosos y maravillosos años (y no, no eres vieja ni nada de eso, pesada).

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, ENANA! (Bueno, no tan enana).