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Mostrando entradas de enero, 2014

Visita nocturna

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De entre las sombras surge una sombra. Una sombra alta, oscura, tenebrosa. Una sombra con capa negra, cabello engominado, tez lívida y elegantes movimientos. La sombra surgida de las sombras toca delicadamente en la ventana, la mujer dormida se agita levemente pero no reacciona. La sombra surgida de las sombras vuelve a tocar con algo menos de delicadeza, la mujer dormida se remueve, gruñe y sigue durmiendo. La sombra, un tanto molesta, toca con tan escasa delicadeza que el cristal está a punto de saltar hecho añicos. La mujer dormida, por fin, despierta, se sobresalta y, sin saber por qué, abre la ventana dando paso a la sombra engominada. La mujer dormida, ahora despierta, mira a la sombra surgida de las sombras con una pizca de curiosidad, tres de aprensión, un chorrito de perturbadora excitación y un extraño deseo de ofrecerle el cuello. La sombra surgida de las sombras mira a la mujer dormida, ahora despierta, con fría mirada y semblante pétreo. Abre la boca y vuelve a cerrarla de go…

Menudencias

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Necrológicas
Se sentó a la mesa y abrió el periódico, ensimismándose inmediatamente en la lectura. De vez en cuando murmuraba a la nada algo sobre el gobierno, o sobre la economía, o sobre ambas cosas e, incluso, sobre ninguna de ellas. De vez en vez, soltaba, también a la nada, algún exabrupto. Llegó a la sección de necrológicas y se dispuso a contar a cuantos de sus contemporáneos había sobrevivido ese día. Mientras revisaba la luctuosa lista se quedó paralizado, con la boca abierta y los ojos desorbitados de sorpresa. Allí, en una sencilla esquela, estaba su nombre. Luego, dirigiéndose a la nada dijo: -¡Maldita memoria! ¡Pues no olvidé que había muerto anoche! Y la nada, sin responder, lo engulló lentamente.


Olvido
Intenté alejarme de ella todo cuanto pude. Me mudé a otra calle, pero aún era demasiado cerca. Cambié de barrio, pero no tardé en descubrir que seguíamos estando demasiado próximos. Decidí, entonces, irme a otra ciudad pero tampoco me sirvió de nada. Como tampoco funcionó el emigrar a…