Cumpleaños número 8


Cumplir ocho años, mola.



Cumplir ocho años y celebrar el jueves una super fiesta con amigos, tarta,regalos, juegos divertidos, caras pintadas y bolsitas de golosinas para todos, mola muchísimo más.



Cumplir ocho años, tener una fiesta super divertida y que tus papás el viernes (o sea, hoy, día de tu cumple) mantengan la "vieja" (unos cuatro años de antigüedad... ejem...) tradición de comer en el Burger King, mola dos veces más. Si encima, aún te quedan regalos por abrir ya ni te cuento...



Cumplir ocho años, tener una fiesta super divertida, ir a comer al Burger King y que aún te quede una comilona el domingo junto a abuelos y tíos donde todavía caerán más regalos. Mola... buffff... como tres o cuatro veces más.


Cumplir ocho años, tener una fiesta super divertida el jueves, comer en el Burger King el viernes, tener comilona el domingo, llenar la habitación de juguetes nuevos, atesorar un montón de estupendos recuerdos, disfrutar casi toda una semana dedicada a tu cumpleaños, siendo la protagonista absoluta, mola... mola... mola... ufffff.... ¡cómo debe molar!



Queda claro, por si hay alguna duda aún, que mi enana hoy cumple ocho años, ni más ni menos que ocho años. Y si hay algo que no puede fallar este día es un post dedicado a la cumpleañera, post que ella está esperando cosa que sé porque ya me lo ha recordado como un par de veces.



A esta enana, cada vez menos enana, de ocho años le siguen gustando las hadas y las princesas pero también le gustan Hannah Montana o Lady Gaga; le gustan los rotuladores y los lápices de colores pero también las lacas de uñas y las sombras de ojos; le gustan los vestidos y los complementos pero sigue prefiriendo que le regalen juguetes; le gusta leer pero le sigue gustando que le lea antes de irse a la cama.


Esta enana, cada vez menos enana, a veces parece la niña que es y otras nos recuerda que la inevitable adolescencia queda cada vez más cerca.



Considerada y obediente por lo general pero algo respondona a veces.



Muy buena estudiante pero un poco vaga en ocasiones.



Risueña pero bastante melodramática.



Quiere, a la vez, ser el centro de atención de sus papás y también quiere que la dejemos a su aire.



Sigue temiendo a la oscuridad y a los perros.



Esta enana, cada vez menos enana, quiere ser pequeña y también quiere ser mayor. Afortunadamente no tiene prisa por lo segundo y sigue disfrutando de lo primero.



En fin, que cumplir ocho años, mola... mola mucho... si tienes alguna duda, pregúntale a mi enana.


Ah, casi se me olvida:



¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS LITTLE PRINCESS!!!



Y el año que viene, serán nueve... uffff ;)










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