martes, 28 de julio de 2009

Reencarnación

Yo siempre he sido muy comprensivo, en serio se lo digo. Incluso en mi anterior vida lo era. Puede que no fuera un dechado de bondad y generosidad, eso es cierto, pero comprensivo lo era un rato. Así que puedo comprender, entender y aceptar que me hayan tenido que castigar.

Eso lo entiendo ¿ven? Sin ningún problema. Me porté mal en mi vida anterior y ahora merezco pagarlo. ¿Se dan cuenta? Soy comprensivo y asumo las consecuencias de mis actos. Me porté mal, bueno, vale, me porté rematadamente mal... oh, está bien, fui lo que se llama todo un hijo de p... y ahora me fastidio y sufro mi castigo.


Pero, oigan, es que esto... esto pasa de castaño oscuro. Vamos, que una cosa es sancionarme y otra bien distinta cachondearse de uno. Porque esto, esto... esto tiene que ser una broma.

Y es que mira que hay bichos por el mundo... en este y en otros. Mira que hay animales de todos los tamaños, colores y hasta formas entre los que elegir. El karma este podría haber elegido un animal, no sé, más temible o más elegante o más... más... más serio, caray.

Pero, quia, se ve que el karma andaba de jarana el día en que tocaba elegirme destino y fíjense, fíjense en que me ha convertido, a mí que fui todo un señor elegante y poderoso. A mí que no permitía ni una sonrisita en mi presencia. Ya ven, va el puñetero del karma y me hace renacer, nada más y nada menos que en ornitorrinco. El único animal hecho con retales.

¿Es o no es para enfadarse?


karma chameleon - culture club