sábado, 13 de junio de 2009

Siete añitos

Nombre: Ayla.


Estudia: Finalizando primero de primaria. Notas excelentes excepto en Educación Física (aún no tengo claro si la culpa es de la niña o de la profe).



Le gusta:

Jugar con su mejor amiga.

Las muñecas Barbie.

Los bebés que se enferman (me refiero a los muñecos, no a los de verdad).

El color rosa y el “rojo pasión”.

Ir a clase de dibujo.

Ir al parque.

Los días de cumpleaños.

Las fiestas de cumpleaños.

El maquillaje.

La laca de uñas.

Los zapatos, los vestidos, los complementos.


Mirarse al espejo.

Hannah Montana, los Jonas Brothers, Zac Efrom...

High School Musical (1, 2 y seguramente la 3).

Los posters de cualquiera de los anteriormente citados.

Bob Esponja.

Shin Chan.

Las hadas.

Las princesas.

La plastilina.

Que le lea cuentos antes de dormir.

Jugar con el ordenador.

Jugar en Panfu (mundo virtual para niños).

Cantar y bailar.

Las flores.

Jugar con papá y mamá al Uno y al SingStar (Abba o Clásicos) y a la Oca y a cualquier juego que se pueda jugar en familia.

Las palomitas.

Los chicles.

Las chuches.

La Coca Cola.

Ir al Burger King, a McDonald y a Telepizza.

Comer fuera de casa.

Las aventuras de Gerónimo Stilton y Kika Superbruja.


El mago de Oz, Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo.

Los juegos de experimentos científicos.

Llamar la atención.

Su blog (que tiene lleno de vídeos de Hannah Montana y de Shin Chan).


No le gusta:

Que la peine.

Ducharse.

Dormir.

La verdura.

Ponerse al teléfono.

Ir al cine.

Que la corrijan.

Que le digan fea o tonta.

La oscuridad.

El monstruo del pasillo.

Las “cosas de chicos”.

Perder.

Que la observen (se pone muy nerviosa cuando tiene que tocar la flauta ante el profesor de música o cuando tiene que hacer algo ante la profe de Educación Física).

Hacer los deberes.

Que la mande a la cama.

Que no le hagan caso.

La idea de tener un hermanito (no lo va a tener pero a veces se lo decimos por molestarla).

Que la obligue a comer gazpacho.

El queso.

Los insectos.

Mi enana -cada vez menos enana- cumplió siete años el pasado jueves. Fue, según ella, “el mejor día de su vida” (claro que de esos tiene como dos docenas ya): comió en el Burger King, recibió un montonazo de regalos, estuvo con sus amigos en los Hinchables, participó en un concurso de dibujo, fue al parque con “su amiga del alma” y dejó a su mamá completamente agotada.

El jueves no pude ponerle un post para felicitarla (con lo que le gusta a ella que lo haga) y por eso lo hago hoy.


Feliz Cumpleaños, bollito de nata.