sábado, 9 de mayo de 2009

Decepción

¡Menuda decepción! Después de todo lo que nos han contado, probarlo ha sido frustrante. Me esperaba otra cosa, la verdad.


Esperaba... Hmmm... cómo explicarlo... esperaba... algo así como un ¡Bam!, o un ¡Bum!, un “open your mind” y un “be water, my friend”, ya sabes a qué me refiero. Imaginaba que habría un sorprendente y repentino estallido de luz aquí, en mi cabeza, así como un destello súbito. Esperaba... no sé... una especie de revelación fulminante. Esperaba... esperaba... ¿cómo te diría? Esperaba sentir algo así como una sacudida mental que me dejara con la innegable sensación de “ahora-lo-sé-todo”. Sí, eso es lo que esperaba: saberlo todo, de una vez, de golpe. Algo así como ¡bang!, ahora no sé nada y luego ¡bang!, ahora lo sé todo...


Pero no ha pasado nada de eso. No, señora. Sigo igual que antes. Bueno, no exactamente igual. En realidad, ahora soy muy consciente de mi ignorancia supina sobre todo cuanto me rodea. Ahora siento así como unas cosquillas mentales, un prurito inquieto, un extraño deseo de saber. Tengo la cabeza llena de “¿por qué?”, “¿cómo?”, “¿cuándo?”, “¿dónde?”; un continúo runrún que comienza a volverme loco de curiosidad. Ahora sé que tengo un vacío justo aquí y noto un hambre de saber que jamás había sentido antes. Es una sensación molesta, muy molesta y no sé si será buena pero, desde que he probado eso, no puedo quitármela.

Eso sí... de sabiduría, nada de nada, oye. O sea, Eva, que te han estafado. Que nos han engañado. Tanta historia, tanto cuento, tanto aviso y tanta palabrería para nada. Esa manzana está muy rica pero eso de que es el fruto de la sabiduría... ¡Bah! ¡Menuda mentira!




Morning Has Broken - Cat Stevens