miércoles, 20 de mayo de 2009

Aburrimiento estival

Menudo rollo de vacaciones. Mejor se hubiera quedado en casa, con sus amigos, como ella quería. Pero no la dejaron. Y ahora, claro, se aburría, se aburría; se aburría muchísimo.


Como cada anochecer de esas inacabables vacaciones se sentó, con fastidio, en la playa vacía y se dedicó a contemplar el horizonte mientras sus dedos jugueteaban con la arena y su mente divagaba imaginando qué estarían haciendo sus amigos allá, en casa.


Su mirada se detuvo en la fina línea del horizonte y sonrió. Cuando era pequeña creía que aquella línea era un hilo que sujetaba al mar para que no se desbordara... ¡menuda tontería!, pensó. Mientras recordaba estas cosas, estiró su brazo y, formando pinza con sus dedos índice y pulgar, hizo el gesto de coger la línea del horizonte.


Para su sorpresa, sus dedos se hundieron en el agua. Luego, aún incrédula, los cerró y notó, con pasmo, que podía sujetar aquella línea que creía mera ilusión óptica. Entonces, sin pensarlo, llevada por la curiosidad y el aburrimiento, alzó la línea del horizonte.


Al instante el mar comenzó a desbordarse.


Oía como el agua se derramaba hacia no sabía qué lugar y veía como iban quedando al descubierto arena, peces, algas, rocas...


Asustada, soltó el horizonte bruscamente. Se formó un oleaje brutal y el agua dejó de caer... adonde quiera que estuviera cayendo.


Se levantó y salió corriendo deseando que nadie la hubiera visto.


Nadie comprendió jamás, como aquella playa había ganado tanto terreno al mar en una sola noche.


Nadie comprendió jamás, de donde surgió aquella tremenda ola que inundó kilómetros y kilómetros de costa al otro lado del mundo.


La única persona que podía explicarlo nunca habló y nunca volvió a mirar el horizonte.


P.S.: Aquí toca un poco de "autobombo", con permiso: primero agradecer a Antonio F. por concederme el premio Cuéntamelo Award. Muchísimas gracias Antonio, la repisa ya está a punto de ceder bajo tanto peso :D Segundo, hace unos días he recibido mi ejemplar del libro Atmósferas: 100 relatos para el mundo en el cual aparece mi relato El parque (junto con otros 99 relatos de otros tantos blogueros), el dinero recaudado por su venta irá integramente a la Fundación Vicente Ferrer . Si alguien quiere animarse a contribuir con esta fundación, puede comprar el libro en Visionlibros. Y ya está... perdón por este pequeño inciso :)




Tide Is High - Blondie