viernes, 10 de octubre de 2008

Vocación

El mayor deseo  de Óscar era convertirse en fantasma. Siempre había soñado con ser un espectro translúcido y elegante. Desde niño. Cuando preguntaban a sus hermanos y sus amigos qué querían ser de mayores éstos daban las respuestas típicas:

 

- Bombero – respondía Miguelito, que acabó en pirómano.

 

- Policía – contestaba Juanita que lleva años “alojada” por el Estado en el módulo femenino de una famosa cárcel…

 

- Jefe – replicaba Paquita que acabó siendo, eso, Jefe… de la Mafia.

 

- Esposa de millonario – decía Pedrito que acabó siendo transexual (y casada con el “Rey de los sanitarios”).

 

Pero Óscar, no, Óscar siempre respondía:

 

- Fantasma, yo de mayor quiero ser fantasma -.

 

Los mayores, por supuesto, se reían de la ocurrencia del niño pero lo de Óscar no era una mera ocurrencia, no señor, lo de Óscar era auténtica vocación.

 

Es evidente que esto de llegar a ser fantasma es sólo cuestión de tiempo. No hay quien se libre, al menos, del paso previo a dicho estado. Pero es que Óscar quería ser un fantasma bien preparado, un fantasma “como Dios manda”, un fantasma en condiciones y por eso dedicó toda su – larguísima - vida a prepararse para ello.

Óscar leyó, investigó, exploró, se informó y estudió todo lo que encontró acerca de los aparecidos, espectros, espíritus...  Aprendió y aprehendió todo lo referente a ectoplasmas, poltergeists, apariciones, sombras, médiums y espiritismo. Llegó a ser el mayor experto en fantasmas del mundo,  algo así como el Einstein de la fantasmología. En lo referente al mundo fantasmal, Óscar era el rey.

 

Y tuvo una buena vida. Larga, muy larga y rica, muy rica. Tuvo una vida satisfactoria y feliz… pero pasó toda ella convencido de que su objetivo real estaba más allá del momento en que se encontrara con Tánatos.

 

Cuando llegó ese momento,  Óscar se sentía feliz y preparado. Su momento había llegado. La ilusión de su vida estaba a punto de cumplirse. Por fin, iba a ser fantasma. Se despidió de todos con alegría e ilusión. A nadie dijo adiós pues a todos había prometido visitar ya en su papel fantasmal. Ningún ser humano se ha enfrentado a tan truculento  momento con tanto alborozo.

 

Por fin llegó el momento.

 Óscar exhaló su último suspiro… …. … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …

 

¿Hmmmm? ¿Sí?... … … … … … … … … … … …

 

¡Ah! Que quiere usted saber si Óscar consiguió alcanzar su sueño pues, verá usted…

 

¿Cómo se lo digo?...

 

¡Ni la menor idea!

 

Ninguno de sus familiares o amigos recibió la visita prometida por Óscar para notificarles su graduación en el mundo espectral. Nadie recibió ni tan siquiera una pequeñísima señal en forma de mariposa o de libro abierto en una página especial ni nada de nada.

 

Así que, mire, elija usted entre:

 

a) Óscar logró, finalmente, cumplir en su muerte el sueño de toda su vida y llegó a ser un eminente fantasma aunque nunca pudo notificarlo como había prometido debido a las reglas del más allá…


b) Óscar no logró convertirse en fantasma porque todo lo estudiado en vida no valía un pimiento y estaba lleno de errores y falacias y todavía está estudiando y presentándose a los sucesivos exámenes necesarios para conseguir el título de Fantasma…

 

c) Óscar no consiguió cumplir su deseo ni lo conseguirá jamás porque, sencillamente, no existe vida después de la muerte. Afortunadamente para él nunca fue consciente de este hecho.



P.S.: Aprovecho la ocasión para pedir (nuevamente) disculpas por no poder visitar vuestros blogs con la frecuencia que me gusta (ya lo he dicho por ahí: no sé dónde narices estoy metiendo mi cuota de tiempo que no me está llegando para nada...) y, en segundo lugar, dar las gracias (una vez más) a una mujer encantadora e imaginativa escritora que ha querido concederme el premio Morilandia al blog más especial 2008 (uf... casi ná...). Premio que, evidentemente, va inmediatamente a mi "repisa reforzada" ;) Muchísimas gracias Ana


P.S. 2: Pues... nada... que me acabo de dar cuenta de que se me había concedido otro premio (es lo que tiene esto de no poder pasar por tus blogs favoritos por falta de tiempo...) y paso a agradecerlo de todo corazón (sé que no me creeran pero, en serio, estos premios los valoro muchísimo) a una de mis más recientes descubrimientos blogueros (con un blog que espero que visiteis alguna vez...): Ernesto. Muchísimas gracias por concederme este premio que pasa, ipso-facto, a la ya citada anteriormente repisa.