domingo, 24 de agosto de 2008

Historia de amor


Entonces él…

La vio. La admiró. La conoció. La deseó. La hizo suya y se entregó a ella. La amó. La adoró. La idolatró. Besó el suelo que ella pisaba. La convirtió en su dios. La hizo el centro de su vida. La veneró sin límites.


Y luego ella…


Lo abandonó. Le destrozó el corazón. Le hizo añicos la vida. Deshizo sus sueños. Rompió sus ilusiones. Lo exilió de su vida. Lo borró de su existencia. Lo olvidó.


Y él….


Se humilló. Se arrastró. Se sintió ofendido. Se indignó. Se enfadó. Se menospreció. Se mortificó. La odió. La perdonó. Volvió a odiarla. Clamó venganza. La absolvió de toda culpa.



Y ella…


Siguió su vida indiferente a su dolor.


Ahora él…


Vive inmerso en la tristeza. Se arrastra por las calles. Recuerda. Revive. Rememora su vida con ella. Invoca su imagen, su voz y su aroma. Sigue adorando a su fantasmal recuerdo. Se vuelve sombra de sí mismo. Habita en la nostalgia.


Sufre.


Ama.


Mañana… ¿Quién sabe?


Mañana quizás él la recupere.


Mañana quizás él ame a otra.


Mañana quizás él siga habitando la soledad de su memoria.


Mañana… Bueno, que cada cual elija su mañana.


Nota: En esta historia él y ella pueden ser intercambiados a voluntad y elección de cada uno...