Semana Santa... uf...


Hoy, cuando he ido a buscar a mi inspiración para ver si escribíamos algo, me la he encontrado haciendo las maletas, sí, sí, lo que oyes, las maletas.

Dice la muy traidora que ella se larga de vacaciones, como media España y tres cuartas partes del Parnaso y que si quiero escribir un post me las apañe yo solita que, total, para cuatro gatos que me van a leer, tanto daba… Yo intenté convencerla por las buenas, pataleé, lloré y grité pero nada, ni caso.


Luego lo intenté por las malas: le enseñé un vídeo del Chiki Chiki, otro con los “mejores” momentos del (afortunadamente) extinto programa Aquí hay tomate y, llegando ya a la crueldad suprema, llegué a ponerle vídeos del informativo de Sánchez Dragó (con gato incluido) e, incluso, algún archivo sonoro del irrepetible Jiménez Losantos pero ni por esas, tiene la tía una resistencia a la tortura que ya quisieran los marines.


O sea que la muy… musa, terminó de hacer el equipaje, cerró la oficina y se largó a la playa a ligar bronce y algún italiano (o francés o alemán o, incluso, un nativo español…) y me dejó aquí solita, sin vacaciones, sin post y sin inspiración.


- Bueno, pues si la inspiración te ha dejado tirada, no escribas. Total no es ninguna obligación…


(Ese que habla es el husband. Le encanta salir en el blog y aprovecha cualquier ocasión para hacerlo).


- Ya, pero es que me apetece escribir y, de paso, darle una lección a esa traidora, engreída, niñata, presumida, @#?)¨¨!!·”$% (esto se supone que equivale a improperios varios soltados por mí… ejem…). Para que sepa que no la necesito para nada.


- Bueeeno… si te empeñas, habla de mí, te doy permiso…


(¿Ya he dicho que al husband le encanta salir en el blog? Pues eso).

- ¿No tienes otra idea?


- Habla de las elecciones.


- Uf, eso ya es pasado, hombre y la gente está más que harta de política.


- De Eurovisión.


- Quita, quita, eso también resulta cansino.


- ¿De la crisis económica?


- ¿Qué crisis? Si está todo el mundo de vacaciones… ¿dónde está la crisis esa?


- De las elecciones norteamericanas.


- ¿A ti no se te ocurre ningún tema más ameno?


- Sí, por supuesto. El fútbol.


- Me aburre. Mucho. Muchísimo.


- De Fórmula 1.


- ¿Del adelantamiento de Alonso a Kovalainen? ¿De lo mal que nos cae Hamilton? ¿De Raikkonen y Massa? (alucino conmigo misma, hace un par de años, no sabía ni quiénes eran esos…) Puf… también está ya más que machacado.


- ¡Qué difícil eres! Ah, ya sé, de la teoría del calentamiento global, ese es un tema siempre socorrido.


- De eso ya he hablado en otro post.


- Pues… ¡ah, ya sé! Del tema más interesante de todos.


- ¿Cuál?


- Yo…


(¿He dicho ya que el husband…? Jummm… sí, creo que ya lo he dicho. Vale).


- Mujer, mañana es el día del padre… yo soy padre… ¿no te dice nada eso?


­- No ¿tendría que decírmelo?


- Soy tu marido, me quieres mucho, soy un genio… ¿no te inspiro?


- Mmm.... pues… creo… que…


- ¿Qué, qué?


- Me parece a mí… que… no… no me inspira nada.


- Mira que eres… paso de ti y de tu inspiración. Anda que…


Y se larga el tío. No sé por qué se pone así. En lugar de ayudarme a encontrar algo sobre qué escribir… en fin.


Nada. Me he cansado. No se me ocurre nada sobre lo que escribir. Ni un cuento infantil. Ni un relato fantástico. Ni una crítica. Ni una anécdota. Nada de nada.


Cierto es que escribir para el vacío de la blogosfera no resulta muy alentador que digamos.


En fin, que me rindo.


¡Qué rabia! Y yo que quería demostrarle a la tonta de la Inspi que no la necesitaba para nada…


Pues nada, que me largo a ver si en alguna cadena ponen “La túnica sagrada”, “Barrabás”, Rey de reyes” o alguna de esas típicas películas de Semana Santa.


Menos mal que no hay nadie para leerme.


Porque… no hay nadie… ¿verdad?


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