domingo, 9 de marzo de 2008

Brujas


Hay brujas, brujonas y brujillas.

Hay brujitas y brujotas.


Hay brujas malas, brujas buenas y brujas que ni fú ni fá.


Hay brujas feas, brujas guapas, brujas gordas y brujas flacas.


Con verrugas y con arrugas.


Hay brujas con gatos y gatos con bruja.


Las hay que montan en escoba y las hay que viajan en avión.


Las hay antiguas, modernas y hasta posmodernas.


Las hay esotéricas y las hay histéricas.


Hay brujas sexys y brujas recatadas.


Brujas viejas.


Brujas jóvenes.


Las hay con estudios y analfabetas.


Las hay altas y las hay bajas.


Hay brujas pirujas y marujas.


Y hay brujis que son pelín cursis.


Algunas usan varita.


Algunas preparan pócimas.


Otras prefieren lanzar hechizos.


Y otras ponerse cosméticos.


Las hay simpáticas y antipáticas.


Naturales y artificiales.


Hay brujas en vaqueros y brujas con ligueros.


Hay brujas siempre en zapatillas.


Las hay con tacones y, algunas, descalzas.


Las hay bromistas y las hay muy serias.


Las hay borrachinas y las hay abstemias.


Hay hechiceras, magas, nigrománticas.


Hay adivinas y encantadoras.


Las hay sanadoras o maldecidoras.


Videntes y clarividentes.


Xorguinas y meigas.


Groseras o educadas.


De ciudad y del campo.


Nacionales y extranjeras.


Hay brujas en todas las culturas y razas.


Hay brujas fascinantes.


Hay brujas irritantes.


Hay brujas brillantes.


Eso sí, que quede bien claro: la brujería es sólo cosa de mujeres.


¿A alguien le parece raro?